Aunque muchas veces no nos acordamos de ellos hasta última hora cuando ya hemos elegido el lugar, el vestido, las invitaciones… lo cierto es que el ramo de novia es también una pieza importante del conjunto. Debe adaptarse al estilo de la boda e ir acorde con nuestro vestido. El tipo de flor dependerá principalmente de la estación en la que se celebre la boda, el brezo en otoño y las peonías en primavera son apuestas seguras!
Pero si todavía no has pensado en el ramo, aquí tienes algunas propuestas que pueden ayudarte a dar con tu estilo.
Si eres una romámtica y te inclinas por lo clásico quizá optes por un sencillo bouquet de tamaño medio en tonos blancos, rosas o anaranjados.
Si tu boda es en una finca en el campo o en una casa rural puedes elegir combinaciones de flores campestres y un estilo más informal.
Pero si prefieres romper la sencillez de tu vestido con un colorido ramo, aquí tienes algunas ideas en amarillos, fucsias, naranjas o azules.



