Si algo me da envidia de estas bodas es la posibilidad de personalizarlas al gusto 100 por cien de los novios, y es que celebrar una boda en el jardín de una casa (aunque en este caso la casa no es de los novios) es la mejor fórmula para que tu día sea relajado y a vuestra manera. Lamentablemente por aquí son pocas las afortunadas que disponen de casas con enormes jardines o de maravillosas fincas familiares. Sin embargo, tenemos la posibilidad de alquilar espacios únicos que nos permiten incluir todos los detalles que tenemos en la cabeza.
Withney, con su vestido de Vera Wang, le dio el sí quiero a Lucas en el jardín de sus sueños. ¿cómo es el tuyo?








Fotos: Kirsten Ellis de Beaux Arts Photographie
